Traicionando el evangelio
Devocional No. 130
Hechos 15:1-21
Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: “Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés no podéis ser salvos”. (Hechos 15:1)
En el quinto capítulo
de Hechos está la historia de la traición del evangelio. Aquí aprendemos de la
clara aparición de lo que sólo podemos llamar falso cristianismo. Nunca
comprenderás el cristianismo hasta que no entiendas que siempre hay presentes,
en cualquier reunión llamada cristiana, manifestaciones y representantes de
tanto el verdadero como el falso cristianismo. Desafortunadamente, el falso
cristianismo es creído por millones que creen que han entendido la verdad y
rechazado la falsedad. Por lo tanto, sus mentes están cerradas a la verdad
cuando se presenta. Aquí vemos la primera aparición de ese tipo de falso
cristianismo que es aceptado sin pensar por millones de personas hoy en día.
Todo comenzó con la
introducción de una herejía muy plausible y atractiva que vino disfrazada de
cristianismo. Lucas dice que ciertos hermanos judíos, que ostensiblemente eran
cristianos, bajaron desde Jerusalén a Antioquía. Vinieron entre los creyentes
gentiles ahí, que acababan de salir del crudo paganismo, que habían sido
idolatras, que habían sido devotos del libertinaje y de las prácticas
sexualmente inmorales de los templos paganos. Estos gentiles habían estado sin
esperanza en su visión hacia el futuro más allá de esta vida y sumidos en la
desesperación y la oscuridad, pero entonces Dios los había salvado. Ahora se
estaban regocijando en Cristo.
Pero estos hermanos judíos
vinieron a ellos y dijeron, como los cita Lucas aquí, con las mismas palabras:
“Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos”. Esto
introdujo un tema que dividió la iglesia de Antioquía. Estaban realmente
diciendo: “Para poder convertirte en cristiano, debes primeramente convertirte
en un judío. A menos que te conviertas en un judío, eres un cristiano de
segunda clase, si es que eres cristiano”. Por consiguiente, retaron el
evangelio de la gracia de Dios. Así que el primer conflicto interno en la
iglesia fue sobre la raza y el ritual: sobre la cuestión de los judíos en
comparación con los gentiles y sobre la circuncisión como una señal de
aceptación.
Este tema específico
nos ha pasado hace mucho tiempo y ya no es algo que nos preocupa, pero el
principio detrás de ello está muy presente con nosotros todavía hoy en día. El
enemigo simplemente ha cambiado los jugadores en el programa. Me acuerdo de
cómo de estupefacto me dejó la respuesta que una pareja joven me dio cuando les
sugerí que visitaran a otra pareja que era nueva en nuestra iglesia. Me miraron
y me dijeron: “Oh no, no los quieres. No son nuestro tipo de personas”. Esa es
una negación de la universalidad de la iglesia y de su inclusión de todos tipos
de edades y trasfondos y razas. No sólo gente sino también rituales a menudo se
convierten en tema de contención hoy en día. Sustituye el bautismo por la
circuncisión y traes el tema justo al día. Hay muchos que piensan que no puedes
convertirte en un cristiano a menos que te bautices. Estos temas externos son
el tipo de cosas sobre las cuales los cristianos se están dividiendo hoy en
día. Y eso era lo que estaba ocurriendo en Antioquía.
Perdóname, Padre, por
aquellos momentos en los que he negado la universalidad de la iglesia. Enséñame
a aceptar y a acoger a aquellos que ponen su confianza en Ti.
Aplicación de la Vida:
¿Cuál es el primer reto serio al evangelio de
la gracia en la iglesia primitiva? ¿Cómo continúan socavando el auténtico
cristianismo los temas de raza y ritual en la iglesia y en nuestra experiencia
personal?
Ayudame Padre en estos momentos dificiles hacer una mejor cristiana
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