Medio cristianos
Devocional No. 138
Hechos 18:23-19:7Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, les preguntó: —¿Recibisteis el Espíritu Santocuando creísteis? (Hechos 19:1b-2a)
Cuando Pablo vino a
Éfeso, encontró hombres y mujeres que habían sido informados sobre Jesús; por
lo menos sabían del bautismo de Juan. Obviamente pensó que eran cristianos
cuando se encontró con ellos por primera vez. Pero, al observarlos, observó que
había algo que faltaba, y estoy seguro de que había un poco de desconcierto en
su voz cuando finalmente les dijo: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando
creísteis?”. Esta pregunta indica que el modelo cristiano normal es que el
Espíritu es dado inmediatamente cuando uno cree en Jesucristo. No hay ninguna
sugerencia aquí de que el Espíritu de Dios es dado mucho tiempo después de
haber creído en Cristo.
Hay mucha gente que
cree en Jesús hoy en día, y sin embargo no hay mucha evidencia de la obra del
Espíritu Santo. Hay muchas iglesias en nuestra tierra hoy donde a veces tengo
el privilegio de hablar, y quiero decirle a la gente: “¿Recibisteis el Espíritu
Santo cuando creísteis?”. No hay evidencia de ello.
El Espíritu Santo se
da cuando uno cree en el Señor Jesús, pero eso no cesa con un acto de creencia.
Debemos de seguir creyendo en el Señor Jesús y por lo tanto manifestar Su poder
y vitalidad en nuestras vidas. Es ese acto continuo de creencia que libera la
frescura del Espíritu en nuestras vidas. Pablo le dice a los colosenses: “Por
tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él” (Colosenses
2:6). “Así como le recibisteis por un acto de creencia, continuad creyendo,
andad en él, vivid en él, para que podáis demostrar el poder del Espíritu
Santo.”
Así que, ¿qué es lo
que está mal cuando no hay evidencia de la obra del Espíritu? No hay júbilo; no
hay gracia; no hay poder. Es porque no estamos creyendo en Él. Creímos en Él
una vez, pero eso ha cesado. No hay ningún sentido de expectación; no hay una
anticipación fresca de Su obra en nuestras vidas hoy.
¿Hay evidencia del Espíritu
de Dios en tu vida? ¿Son Su presencia, Su poder, Su obra, la frescura, la
vitalidad, el entusiasmo del Espíritu visibles en tu vida cristiana? Si no, has
cesado de creer en Jesús. Debe haber esta expectación de Su obra, ya que Él se
hace disponible a nosotros continuamente, momento a momento, para cumplir cada
demanda que la vida hace sobre nosotros, como esperamos que lo haga. Esa nota
de expectación es la evidencia, o el signo, de fe que marca la diferencia entre
la esterilidad, la falta de vida y la monotonía de la religiosidad sin el
Espíritu, y el rebosar, la frescura, y el vigor y el poder de una vida llena
del Espíritu. Así que esta pregunta, dirigida a estos medios cristianos de la
antigüedad en Éfeso, todavía tiene significado para nosotros hoy en día, al entender
la necesidad de un acto de fe continuo en el Señor Jesús.
Señor Jesús, cuán
frecuentemente fallo el entender la verdad de Tu promesa de que Tú has venido a
vivir en mí. Concédeme nuevamente, Señor, la fe para apropiarme esta promesa y
hacerla visible en mi vida.
Aplicación de la Vida:
¿Nos hemos conformado con ser “medio
cristianos”, ausentes del poder del Espíritu Santo? ¿Cuál es la clave para
liberar la frescura y la vitalidad de Su poder en y por medio de nosotros?
¿Está nuestro andar diario caracterizado por la creencia en la Palabra de Dios
y de Su presencia que mora en nosotros?
Señor en ti confio obra en mi todos los días de mi vida AMÉN
ResponderEliminarSeñor, se propicio a mi que soy pecadora. Rindo mi voluntad a tu Santo Espíritu y que cada día obre en mi tanto el querer como el hacer por tu buena voluntad. Por Jesús. Amén.
ResponderEliminar