Ánimo del Señor
Devocional No. 137
Hechos 18:1-22Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: «No temas, sino habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad». (Hechos 18:9-10)
Lo que el Señor dijo
literalmente cuando se apareció a Pablo en esta visión de noche fue: “Deja de
temer, pero continúa hablando”. Esto revela que Pablo de hecho estaba temiendo.
Podemos entender que estuviera temeroso, ya que se estaba desarrollando un
modelo muy familiar. Lo había visto muchas veces en el pasado. Había venido a
la sinagoga y hablado a los judíos. Habían rechazado su mensaje. Se volvió a
los gentiles, y hubo una respuesta inmediata, una inundación de personas
entrando. Esto suscitó la ira y la hostilidad de los judíos, y supo que el
siguiente paso sería un problema.
¿No es eso bellamente
descriptivo de la humanidad de este hombre? A veces pensamos de Pablo como un
hombre valiente, tan intrépido; sin embargo, sufría como lo hacemos nosotros de
aprensiones, presentimientos y temores. De hecho, en una carta a estos mismos
corintios lo confiesa. En 1ª de Corintios 2 dice: “Cuando fui a vosotros…
estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor” (1 Corintios 2:
1ª, 3). Tenía mucho temor de lo que le ocurriría ahí.
La razón era que la
ciudad estaba respondiendo al evangelio, y las fortalezas de la maldad estaban
siendo derribadas. La vida de la ciudad estaba siendo afectada por el
avivamiento que se estaba extendiendo a causa de las enseñanzas de Pablo.
Encuentro muchas iglesias hoy que miden su éxito por lo que está ocurriendo en
la congregación, pero esa no es la marca del éxito. La iglesia sólo tiene éxito
cuando comienzan a ocurrir cosas en el mundo. El Señor Jesús dijo: “Vosotros
sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo…” (Mateo 5: 13a, 14a).
Es al mundo que Dios está apuntando. Hasta que no comience a ocurrir algo en la
comunidad, la iglesia es un fracaso.
Esto es tan evidente
en nuestros días. Me molesta enormemente venir a una ciudad y encontrarla llena
de iglesias por cada lado, pero encontrar también que la ciudad está llena de
violencia y odio. Eso me dice que hay algo mal con las iglesias de esa ciudad,
ya que Dios siempre apunta al mundo. Toda la maldad que tenemos en nuestros
días estaba presente en Corinto. Pero ahora este mensaje revolucionario del
evangelio estaba dando en el centro mismo de la vida de la ciudad, destruyendo
los patrones de maldad que habían encerrado a hombres y mujeres en esclavitud.
Al ver Pablo que esto estaba ocurriendo supo que tendría problemas.
Pero fue por esto por
lo que el Señor se le apareció. Cuán misericordiosas y reconfortantes son Sus
palabras: “¡Pablo, no permitas que el temor se apodere de ti! Deja de estar
temeroso y no calles, sino que continúa predicando, porque te voy a proteger.
Nadie te va a hacer daño, porque todavía tengo mucho trabajo para que hagas en
esta ciudad”. Algunas de las más reconfortantes palabras del Señor son: “yo
tengo mucho pueblo en esta ciudad”. Todavía no se habían convertido en
cristianos, pero el Señor sabía quiénes eran. No hay nada más reconfortante
para mí al entrar en una situación extraña que la realización de que Dios me ha
traído ahí porque hay gente sobre los cuales ya sabe y que responderán a lo que
yo tengo que decir. Así era con el apóstol. Fue enormemente fortalecido, y
durante un año y medio fue capaz de predicar la verdad hasta que hubo un gran
estímulo en esta ciudad.
Padre, gracias por
este relato que me da ánimo, ya que sé que estás obrando tanto hoy en día como
en aquellos tiempos. Señor, ayúdame a estar entregado a la tarea que me fue
dada por el Señor cuando me dio los dones espirituales y el poder de Su
resurrección.
Aplicación de la Vida:
La experiencia de Pablo nos dice que el temor
es “común al hombre”. Pablo era el hombre de Dios fielmente cumpliendo el
llamado de Dios cuando le prometió Su cuidado protector. ¿Estamos valientemente
siguiendo el llamado de Dios a alcanzar a los incrédulos con el mensaje de
esperanza y redención de Dios, confiando que Sus promesas estarán siempre con
nosotros?
Amen! El Señor tiene mucho pueblo en esta tierra que necesitan conocer el Evangelio del reino.
ResponderEliminarSeñor que siempre este' dispuesta a responderte: heme aquí , Señor.