La resurrección radical
Devocional No.103
Hechos 4:1-12
Este Jesús es la piedra rechazada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:11-12)
¡Esta
es una declaración sorprendente! Dice que no hay ningún otro que pueda llenar
el sitio de ser la piedra angular de autoridad en el mundo. ¡Ningún otro
nombre! Ninguno de los líderes religiosos, ninguno de los líderes políticos de
todos los tiempos podrían posiblemente hacer esta obra. Sólo hay Uno que está
equipado adecuadamente, cualificado para ser el fundamento del gobierno humano, la base de la
autoridad humana. Tomas a todos los nombres religiosos de la historia ―Buddha,
Mahoma, Confucio, Mahatma Gandhi, Ramakrishna, Joseph Smith, Mary Baker Eddy―
quien sea y lo que sea. Lo más que se puede decir de estos hombres y mujeres es
que eran maestros morales. Lo mejor que podemos decir de ellos es que enseñaban
lo que estaba bien. Muchos de ellos lo
hicieron.
Los
cristianos son acusados a menudo de ser intolerantes, de ser intolerantes de
otra fe. Hay un sentido en el que esa acusación está perfectamente justificada.
Somos intolerantes de otra fe, en el análisis final. Pero eso no significa que
los cristianos no reconozcan que hay mucha verdad en otras religiones. Otros
grandes líderes religiosos han declarado buenas enseñanzas y preceptos morales
que han ayudado a la gente. Pero hay una cosa que no han podido hacer: Nos
podían decir lo que estaba bien, pero no nos podían habilitar para hacerlo. Esa
es la diferencia entre Jesús de Nazaret y cualquier otro nombre que puede ser
nombrado en este mundo. Es por eso que nunca podemos consentir a considerar que
ningún otro nombre sea equivalente con el de Jesús de Nazaret. Ningún otro ha
solucionado el problema de la muerte. Ningún otro ha destruido este horrible
terror que cuelga sobre la raza humana, sólo Jesús de Nazaret. Dios le ha hecho
la piedra angular, y no hay ningún otro nombre por el cual podamos ser salvos.
No necesitamos que ninguna otra persona nos
diga lo que hacer; sabemos lo que hacer. ¡Muchos de nosotros sabemos mejor de
lo que estamos haciendo! Lo que necesitamos es Aquel que nos va a cambiar,
darnos una nueva motivación, hacernos querer hacer lo que debiéramos hacer, y
darnos un nuevo corazón, una nueva visión, una nueva habilidad, una nueva
capacidad, una nueva vida. Esto es lo que Jesús hace.
Señor Jesús, gracias que estás listo para
salvar a cualquiera que confía y cree en Ti, por este maravilloso milagro que
has hecho posible: que donde sea que haya un corazón vacío y en soledad, en
dolor y desesperación, que clama a Ti y te pide que entres en su vida y que
vivas en él, ahí Tú tomas residencia.
Aplicación de la Vida:
¿Cuál
es el distintivo único que hace que Jesús sea una autoridad moral incomparable
con ninguna otra? ¿Queremos nosotros, como el apóstol Pablo, conocer a Cristo y
el poder radical de Su resurrección, que puede cambiar vidas?
Gracias querido Jesús porque sólo tu haces posible en mi , lo que yo no puedo hacer por más que me lo proponga. Es en mi relación diaria contigo que aprendo a conocerte y amarte más. Es mi caminar contigo que tu me transforma y haces de mi una nueva persona. Me das el gozo de servirte y el deseo de ser fiel así como tu eres fiel. Alabado seas, mi Señor!
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