Viva generosamente
Devocional No. 89
Eclesiastés 11:1-6
Echa tu pan sobre las aguas; después de
muchos días lo hallarás. (Eclesiastés 11:1)
La idea que se expresa
aquí es una de evidente generosidad. Dé usted con liberalidad, con sabiduría y
con generosidad para las necesidades de las personas que le rodean a usted.
Esta frase: “Echa tu pan sobre las aguas”, era un dicho en Israel respecto a lo
que daba la impresión de ser un derroche ruinoso. Nadie cogería pan bueno y lo
tiraría al río, pero aquí se nos encarga hacer precisamente eso. Esto no
significa que nos estén animando a ser derrochadores, a irreflexiva y
negligentemente regalar nuestro dinero, gastándolo como si fuésemos marineros
borrachos. Lo que significa es estar dispuestos para arriesgarnos donde haya
una necesidad verdadera.
Cuando vemos a personas
necesitadas, aunque es posible que no sepamos cómo van a usar el dinero que les
demos y es posible que no lo usen de una manera sensata, a pesar de ello, es
preciso que seamos generosos. “Echa tu pan sobre las aguas”, porque en la
sabiduría y propósito de Dios es muy posible que regrese a usted algún día
cuando necesite usted ayuda. Yo podría relatar varias historias acerca de
personas que ayudaron a extraños y habiendo pasado un cierto tiempo, cuando se
encontraron con serios problemas, esa persona o esa necesidad volvió a aparecer
de tal manera que les resultó de ayuda en su tiempo de necesidad.
Además, dé usted de la
manera más extensa que sea posible. “Reparte a siete, y aun a ocho, porque no
sabes qué mal ha de venir sobre la tierra” (v. 2). Eso es algo que no nos
limita en cuanto a la cantidad de personas que deberíamos tener en nuestra
lista de ayuda. Este modismo hebreo: “Reparte a siete y aun a ocho”, era una
manera de decir: “Da a tantas personas como puedas y después a unas cuantas
más”. Sea usted generoso. Usted no sabe aún el mal que puede evitarse por medio
de su donativo.
A continuación
encontramos motivos para esta generosidad en el versículo 3: “Si las nubes
están llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cae hacia el
sur o hacia el norte, en el lugar donde el árbol caiga, allí quedará”.
Para empezar, debemos
dar con generosidad porque es la efusión natural de una vida plena, igual que
las nubes llenas de lluvia que se vacían una y otra vez sobre la tierra. Una
vida llena de la bendición y la gracia de Dios debiera ser como una lluvia que
cae sobre otras personas con esa bendición. Recuerde usted las palabras de
Jesús: “De gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:8). Debemos de dar
porque es la efusión natural de una vida que ya está llena de las bendiciones
de Dios, no solo desde el punto de vista físico sino también del emocional y
espiritual.
La segunda parábola,
acerca del árbol que cae al sur o al norte, resulta un tanto más difícil, pero
yo vi un lema que expresaba con exactitud lo que este modismo significa; era
una consigna: “Florece donde has sido plantado”. Es decir, es Dios quien
controla la caída del árbol en el bosque, tanto si cae hacia el sur como si cae
hacia el norte, lo cual está dentro del alcance de la providencia divina que lo
determina, pero allá donde caiga será donde deba de estar. Esta es la manera
que tiene Salomón de decirnos: “El lugar donde Dios le haya colocado a usted,
en sus circunstancias actuales, es el lugar donde debe usted de dar. Haga usted
frente a las necesidades a su alrededor”. Eso no significa siempre desde el
punto de vista geográfico. Es posible que esté usted en contacto con alguien
que esté en la otra parte del mundo de cuyas necesidades esté usted enterado,
pero que Dios ha hecho que se entere de ello para que pueda usted hacer frente
a esa necesidad.
Señor, te doy gracias
por todo lo que tengo. Ayúdame a echar mi pan sobre las aguas, a dar libremente
y con la fe de que las necesidades quedarán satisfechas y la bendición
aparecerá a Tu manera y a Tu tiempo.
Aplicación de Vida
El dar es una manera de aliviar la necesidad,
pero con frecuencia no se expresan las necesidades porque las personas ocultan
en su orgullo sus necesidades. ¿Tenemos nosotros un espíritu sensible de
generosidad?
Me gusta compartir lo que tengo aunque sea poco no lo que me sobra como hacen muchos que dan de lo que le sobra 🙏🙏
ResponderEliminar