Me lo contó un pajarito
Devocional No. 88
Eclesiastés 10:16-20
Ni aun en tu pensamiento hables mal del rey,
ni en lo secreto de tu cámara hables mal del rico; porque las aves del cielo
llevarán la voz, los seres alados se lo harán saber. (Eclesiastés 10:20)
Estoy seguro de que el
versículo 20 es el origen del dicho popular: “Me lo contó un pajarito”. ¡Es
posible que este sea el primer caso de que el gobierno haya grabado una
conversación telefónica en un hogar! Esto refleja claramente el dicho moderno:
“Hasta las paredes tienen oídos”.
No se queje usted de su
gobierno ni siquiera en su dormitorio ni en lo más íntimo de sus pensamientos.
Esto no implica que si lo hace usted su queja pueda llegar al rey y él estará
furioso con usted y le castigue por hacerlo. Es más bien la idea de que sus
constantes quejas acerca de los problemas en el gobierno crean una condición
que hace que se extienda la insatisfacción y la falta de confianza respecto al
gobierno. Estamos viviendo con una generación que en términos generales
desconfía de los poderes y de los derechos del gobierno. Esto puede ser debido
a que la juventud que está a punto de llegar a la edad de madurez legal nos ha
oído hablar a nosotros, los adultos, quejándonos tanto del gobierno que han
aprendido a desconfiar de él, a sentir que es un mal innecesario y a reaccionar
con violencia en contra de él.
Es realmente asombroso
que cualquier presidente americano pueda servir más de un periodo como tal. Los
medios de difusión se concentran de tal modo sobre el presidente y le critican
con tal vehemencia todo lo que hace y cada palabra que pronuncia que no hay
presidente que pueda soportar el embate de semejante publicidad adversa. La
manera americana consiste en nombrar a un hombre para que ocupe el puesto,
concederle seis meses para que cambie todo, y si no lo hace, se pase los
próximos tres años y medio quejándose al respecto. Existe un elemento
destructivo en cuanto a quejarse y refunfuñar todo el tiempo acerca de lo que
hace el gobierno.
El llamamiento del
Buscador es que, si desea usted ser sabio en vista de todo lo que Dios provee
en la vida tal y como mostramos en este libro, intente usted mostrar su apoyo
al gobierno.
Señor, perdóname por mi
espíritu de queja. Enséñame a difundir un espíritu de confianza, sabiendo que
Tu estás obrando por medio de los dirigentes en nuestro país.
Aplicación de Vida
Cuando las charlas afirmativas parecen no estar
ya de moda, qué fácil es quejarnos apasionadamente del gobierno. ¿Delatan
nuestras conversaciones una falta de confianza en Dios?
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