El libro incompleto
Devocional No. 94
Hechos 1:1-14
En mi primer escrito, Teófilo, me referí a todas las cosas que Jesús hizo y enseñó desde el comienzo hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido. (Hechos 1:1-2)
Los primeros versículos del capítulo 1
constituyen una introducción al libro de Hechos, dándonos la clave al libro.
Aquí se nos revela la estrategia esencial por la cual Jesucristo propone
cambiar el mundo, una estrategia que es el secreto del carácter revolucionario
de la iglesia cuando está operando como se tenía la intención de que operara.
Tengo una fuerte sospecha que la mayoría de los cristianos sufren de un
terrible complejo de inferioridad cuando se enfrentan al mundo a nuestro
alrededor. Nos hemos creído la idea de muchos a nuestro alrededor de que la
iglesia es irrelevante, un segmento de la sociedad que no tiene importancia
alguna. Esa opinión es completamente falsa. La iglesia es el cuerpo de más
importancia en el mundo hoy ―muchísimo más importante que cualquier otro
cuerpo― porque lo que sea que ocurra en el mundo ocurre como resultado de algo
que está o no está pasando en la iglesia.
Ahora bien, en esta primera declaración aquí,
el Dr. Lucas nos da la gran estrategia por la cual el Señor obra en medio de la
humanidad. Dice: “En mi primer escrito… me referí a todas las cosas que Jesús
hizo y enseñó…” El evangelio de Lucas es la crónica de la encarnación del Hijo
de Dios. Jesús, el hombre, vino a comenzar algo, “a hacer y a enseñar”, y la
crónica de ese principio está en los evangelios. Pero, por clara implicación,
este segundo libro es la continuación de lo que Jesús comenzó a hacer. En un
sentido muy real, Hechos no son los hechos de cristianos, sino los hechos
continuados de Jesús. Es una crónica de lo que Jesús continúa haciendo y
enseñando. En los evangelios lo hizo en Su cuerpo físico de carne. En el libro
de Hechos lo hace mediante los cuerpos de las mujeres y hombres que tienen Su
vida morando en ellos. Por consiguiente, ya sea en los evangelios o en los
Hechos, la encarnación es la estrategia secreta por la cual Dios cambia el
mundo.
Cuando Dios quiere mandar un mensaje al
hombre, no manda simplemente a alguien a anunciarlo; su forma final de
entregarlo es vestir el mensaje de carne y hueso. Él toma una vida y la apunta
en una cierta dirección y, por la manifestación de Su propia vida mediante la
carne y hueso de un ser humano, hace claro lo que tiene que decir. Esa es la
estrategia del libro de Hechos. Es la crónica de encarnación: hombres y
mujeres, poseídos por Jesucristo, propiedad de él, y por lo tanto manifestando
Su vida. Ese es el secreto del auténtico cristianismo. Siempre que veas que el
cristianismo no está haciendo eso, es un cristianismo falso. No importa lo
mucho que adopte las vestiduras y el lenguaje del cristianismo, si su actividad
no refleja a seres humanos que son poseídos y encarnados por la vida de
Jesucristo, no es un cristianismo auténtico. Ese es el verdadero poder de la
iglesia, como veremos en este libro.
El libro de Hechos por lo tanto es un libro
incompleto. Nunca ha terminado, sino que todavía está siendo escrito. El libro
cierra súbitamente con un relato de Pablo en la ciudad de Roma, viviendo en su
propia casa alquilada. Simplemente termina ahí como si fueras a pasar a la
siguiente página y comenzar la próxima aventura. Este libro es el volumen 1, y
ahora estamos escribiendo el volumen 21. Quizás sea el último volumen en esta
serie. Así lo espero.
Padre, gracias por este entendimiento de como
Tú haces Tu obra. Perdóname por mi ceguedad hacia este plan y mi fallo de tomar
estas palabras en serio. Pero gracias por el entusiasmo que es mío al
redescubrir este poder en mi propia época.
Aplicación de la Vida:
En nuestro fervor de adaptarnos a los cambios
culturales, ¿hemos abandonado los principios fundamentales que son enseñados y
fortalecidos por el Señor de la iglesia?
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