Antes de que sea demasiado tarde
Devocional No. 91
Eclesiastés 12:1-8
Acuérdate de tu Creador en los días de tu
juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales
digas: “No tengo en ellos contentamiento” (Eclesiastés 12:1).
Resulta difícil
encontrar la respuesta a la vida cuando somos viejos. Las estadísticas muestran
que la mayoría de las personas que vienen a Cristo vienen a Él cuando son
relativamente jóvenes. El noventa y cinco por ciento de los creyentes vienen a
Cristo antes de los cincuenta años y la mayoría de estas personas antes de
cumplir los treinta años. El Buscador nos dice: “Acuérdate de tu Creador en los
días de tu juventud”.
El acordarnos de Dios no
significa sencillamente pensar en Él de vez en cuando. Significa relacionarse
con Él, caminar con Él, descubrirle, aprender a conocerle mientras somos
jóvenes. Existen dos excelentes motivos por lo que debemos de hacerlo de este
modo: En primer lugar, porque vendrán “los días malos”. La persona llega a una
edad avanzada, y una de las características de la ancianidad es que perdemos
nuestra habilidad para cambiar y aprender cosas nuevas, además de encontrarnos
bajo mayores presiones, por lo que esos días se convierten en “días de
inquietud”.
La tentación nos rodea
por todas partes, de manera sutil pero al mismo tiempo poderosa. El atractivo
del mundo y de la carne está constantemente con nosotros, haciendo que sean
miles las personas jóvenes que se apartan de la verdad de Dios, pero se vuelve
cada vez peor cuanto más viejos lo hacemos. Las presiones para amoldarnos son
cada vez mayores al ir avanzando en la vida y en los negocios, cuando somos
padres, cuando nos convertimos en los que tenemos que ganarnos el pan y tenemos
que establecer hogares, con las presiones para amoldarnos, para encajar en
todas las costumbres del mundo, que serán mucho más intensas de lo que lo son
cuando todavía estamos haciendo estudios secundarios o estamos estudiando en la
universidad. Las presiones ejercidas por el mal van en aumento, y esa es una de
las razones por las que es preciso que nos acordemos de nuestro Creador en los
días de nuestra juventud.
En segundo lugar,
nuestra motivación es mucho más intensa en esa época de nuestra vida. El
Buscador dice que van a llegar los días en los que diremos: “no tengo en ellos
contentamiento”. Es entonces cuando diremos: “No me siento motivado de ninguna
manera”. Una de las señales de la edad avanzada es el hecho de que en esa edad
la persona no está dispuesta a cambiar. Yo he observado con frecuencia la tragedia
de personas que han reconocido el hecho de que no habían sido capaces de
descubrir el secreto de la vida, a pesar de lo cual no estaban dispuestas a
cambiar, sencillamente porque resulta tan difícil hacerlo al llegar a una edad
más avanzada. Es por ello que el Buscador exhorta a la juventud, diciéndoles:
“Aprended ahora acerca de Dios; aprended ahora las Escrituras, ahora que sois
jóvenes, cuando la motivación es aún intensa y las presiones malvadas son
menos”.
Tenemos un maravilloso
ejemplo de esto en nuestro Señor Jesús. Él se crió en un hogar santo, expuesto
a la verdad de las Escrituras. Lo único de lo que ha quedado constancia acerca
de Él en esos días se expresa con las siguientes palabras: “Y Jesús crecía en
sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52).
Mostró tal sabiduría que cuando tenía solo doce años, asombró a los maestros en
el templo, haciéndoles preguntas penetrantes que ellos no podían contestar. A
continuación regresó con Su madre y Su padre para acabar Su infancia en ese
hogar en Nazaret, habiéndose “acordado de Su Creador en los días de Su
juventud”.
Señor, enséñame a
acordarme de Ti, mi Creador, en estos días de tentaciones. Permíteme, por Tu
gracia, crecer en el favor de Dios y de los hombres.
Aplicación de Vida
¿Hemos experimentado nosotros el gozo de
aprender las Escrituras cuando éramos aún jóvenes? Al hacernos mayores resulta
más difícil cambiar, pero no es nunca demasiado tarde si estamos dispuestos a
echar raíces y a crecer en Cristo.
Conoci la verdad en mis años de vejes pero siento un gran gozo en mi corazón de que haci fuera y lo que he aprendido quiero pasarselo a otras personas para que aprendan de la verdad que es Cristo JESÚS
ResponderEliminarGracias Señor por ese gran privilegio de conocerte antes de tener 30años de vida. Desde entonces he tenido la oportunidad de conocerte mejor y servirte. Vivo por ti mi Señor y ahora en mi vejez, deseo continuar bajo tu dirección y cuidados. Gracias a tu presencia continua me siento joven y fuerte para servirte. Gracias mi Señor.
Eliminar" Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Amén.