La vida inquieta

Devocional No. 67

Eclesiastés 1:8-18

 Todas las cosas hacen que nos sintamos fatigados, más de lo que el hombre puede expresar. Nunca se sacia el ojo de ver ni el oído de oír. (Eclesiastés 1:8)

La tesis de Salomón en este sentido es que todas las cosas producen inquietud. Él observó el hecho de que existe una inquietud inherente en todas las cosas. De hecho, es algo tan extendido que es imposible que nadie pueda describir toda la inquietud en la vida.

Salomón tuvo dos pruebas de esto. Primero, el deseo humano no queda nunca satisfecho: “Nunca se sacia el ojo de ver”. Todos los seres humanos tenemos inclinación hacia algún entretenimiento en particular; unos hacen una cosa otros otras tales como practicar un deporte, pintar, cantar, escribir, manualidades, música etc.; sin embargo he notado que la inmensa mayoría se inclina por el deseo de viajar e ir a nuevos lugares, conocer nuevos paisajes, territorios. Y esto por el insaciable deseo humano de ver, ver y ver. El ojo no está nunca satisfecho.

Ni tampoco el oído está satisfecho con lo que ya ha oído. Estamos siempre alertas con alguna nueva idea o algo nuevo que ha sucedido. Es por eso que los programas nuevos son siempre populares. La televisión, la radio y los periódicos son todos medios de comunicación que se dedican a satisfacer el ansia por enterarse de algo. Algún cotilleo malsano acerca de una estrella de Hollywood vende miles de revistas y periódicos. Alguna nueva manera de obtener un beneficio resulta siempre atractiva. El argumento del Buscador es que el oído no se cansa jamás porque el deseo humano no queda nunca satisfecho, sino que es una consecuencia de la inquietud que forma parte de la vida.

Pero en segundo lugar, dice, aunque realmente sintamos deseos de ver o de escuchar algo nuevo, no aparece nunca nada nuevo. La vida es una repetición de lo que ha sucedido antes; es algo viejo que se escucha una y otra vez. También esto es el resultado de la inquietud que forma parte de la vida. Aunque a nosotros pueda darnos la impresión de que existe algo nuevo, de hecho no hay nada nuevo bajo el sol.

De manera que nos preguntamos: ¿Es de esto de lo que se trata la vida? ¿Es tan solo una búsqueda inútil de algo que nunca satisface? ¿Acaso no es posible abrirse paso con el fin de encontrar algo que pueda continuamente satisfacer el corazón humano, que cause un interminable sentimiento de placer, de satisfacción y de gozo? Esa es la búsqueda.

Señor, mi corazón está inquieto y lo estará hasta que encuentre descanso en Ti, ¡Te doy gracias que en Ti todas las cosas son hechas nuevas!

Aplicación de Vida
 
¿Vamos de compras hasta que caemos reventados, esperando siempre que el
 comprar sea la satisfacción definitiva? ¿Es la vida tan solo la búsqueda vacía de
 cosas que nunca satisfacen totalmente nuestros más profundos deseos?

Comentarios

  1. Gracias Señor porque en medio de este mundo tan lleno de inquietudes e insatisfaccion, tu nos llena de gozo, paz y esperanza. Amén.

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