La deuda del amor
Devocional No. 58
Lea: 1 Juan 4:11-16
“Amados,
si Dios así nos ha amado, también debemos amarnos unos a otros.” (1 Juan 4:11)
Esta es la respuesta a cada torpe excusa por nuestra parte según
la cual: “Yo no puedo amar a esa persona. Usted no tiene ni idea de cómo es esa
persona. Si tuviese usted que vivir con ella como tengo que hacerlo yo, usted
tampoco podría amarla”. No, “Amados, si Dios así nos ha amado...”. Si ha
experimentado usted esta clase de amor, si ha acudido usted a la cruz y ha
sentido la poderosa limpieza del amor de Dios hacia usted, a pesar del
antagonismo y el odio que le ha mostrado a Él y a pesar de que a usted le
complace hacer las cosas que le gustan; si ha sentido la gracia limpiadora de
Dios que ha limpiado todo eso sin ninguna recriminación o sin recordarle a
usted su pasado, olvidándolo y perdonándolo todo, entonces, como dice Juan,
usted no solo puede amar a otra persona, sino que “debe” de hacerlo; está
obligado a hacerlo. De ahí es de donde procede la palabra “deber”: “debemos
amarnos los unos a los otros”.
Es por esto que Pablo pudo decir en Romanos 1: “A griegos y a no
griegos, a sabios y a no sabios soy deudor” (v. 14). Debo algo a todo el mundo.
Y él mismo dijo más adelante en esta misma epístola: “No debáis nada a nadie,
sino el amaro unos a otros” (13: 8a). Lo debemos porque tenemos en nuestro
interior la fuente del amor en la vida de Dios. Si no tiene usted la vida de
Dios, no puede usted manifestar ese amor de los unos a los otros de esta
manera. No lo intente usted; sobre todo, no manifieste usted un amor mezquino,
vulgar, que sea una imitación ligera del amor que trata a otros con amabilidad
hacia ellos pero que les destruye a sus espaldas, porque eso no es amor; o sencillamente
tolerar a otros durante un tiempo. Eso no es amor. A menos que tenga la vida de
Dios, no podrá usted amar. Pero si tiene usted la vida de Dios, esa es toda la
cuestión, usted puede amar y debe de hacerlo. Dios en usted puede amar por
medio de usted y lo hará. Todo lo que Él está esperando es el asentimiento de
su voluntad, y Él manifestará Su amor por medio de usted.
El versículo 12 nos presenta un concepto muy importante y
atrevido: reconoce que Dios es invisible y nadie ha visto nunca a Dios. Incluso
en los tiempos del Antiguo Testamento, a pesar de que aparecían manifestaciones
de Dios en forma humana, estas no eran otra cosa que Dios en un disfraz humano.
Estas manifestaciones no fueron Dios haciéndose visible. ¿Dónde aparece de
manera visible? Juan dice: “Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece
en nosotros, y su amor es completado”, es decir: Su amor alcanza el objetivo
final “en nosotros”. Es ahí donde las personas ven el amor de Dios, y es el
único lugar donde se puede ver. El hecho es que un Dios que habita en nosotros
solo se vuelve visible cuando nosotros manifestamos el amor los unos para con
los otros. Mientras seamos amables solo con nuestros amigos o con aquellas
personas que sean amables con nosotros, nadie tiene la menor idea de que Dios
se halla presente. Pero cuando empezamos a ser amables con aquellas personas
que son desagradables con nosotros, cuando empezamos a devolver el bien por el
mal, cuando empezamos a mostrarnos pacientes, afectuosos, considerados y dulces
con las personas que son tozudas, obstinadas y egoístas, entonces las personas
tienen la sensación de que Dios está cerca, que Él está en medio de la
situación, y entonces el que Dios more en nosotros se hace visible ante esas
personas.
Padre, permite que estas palabras queden
grabadas como con fuego en mi corazón, para que yo pueda reconocerme a mí mismo
como llamado de manera preeminente, por encima de todo lo demás, para cumplir
con esta gran labor de ser una demostración abundante de esta clase de amor.
Aplicación de la Vida:
A menos que tengamos la vida de Dios, no
podemos amarnos los unos a los otros. ¿Hemos comprendido nosotros y puesto en
práctica el poder de Su Presencia para no encontrarnos con que esto es una
verdad sorprendente?
Querido Padre Celestial.,que tu Presencia sea manifestada a todos sin acepción de personas por medio del amor que tu nos das generosamente. Que tu hagas de mi un instrumento, un canal desde donde fluya libremente tu amor hacia mi prójimo. En el nombre de Jesús. Amén.
ResponderEliminarTenemos que amar a todos tanto buenos como a los menos buenos es un mandato del Dios verdadero AMÉN
ResponderEliminarCando amamos a Dios d todo corazón y lo buscamos él ,Amor d Dios nostranforma a un ser especial que todo lo haguanta , todo lo puede, se lucha ..habren puertas , das amor incondicional para todo el q te rodea y se habren las puertas para todo lo imposible !!!!el Amor es lo más bello q podamos sentir amar a Dios con todo nuestro corazón!!❤
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