El poder de la oración
Devocional No. 54
Lea: 1 de Juan 3:21-24
Amados,
si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera
cosa que pidamos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y
hacemos las cosas que son agradables delante de él. (1 Juan 3:21-22)
Parte de la razón por la que muchas personas encuentran el
cristianismo aburrido es debido a que no están experimentando la clase de vida
cristiana que se describe en este pasaje. No están participando en esta clase
de relación, en la que cada día pueden experimentar la gloriosa aventura de ver
cómo obra el Dios viviente, contestando a la oración y dándoles las cosas que
han pedido. Pero en este pasaje tenemos una imagen preciosa de la vida normal
del cristiano. Todo ello se basa en la oración, porque la oración es la
actividad relacional más fundamental que puede experimentar el cristiano. La
oración es la expresión de dependencia en un Dios de amor, y toda la vida
cristiana debe caracterizarse por una actitud continua y un espíritu de
oración.
Fíjese usted en los indicios de la verdadera oración que destaca
Juan en este pasaje. Primero, está el espíritu de oración. “Confianza tenemos
en Dios” (y la palabra es literalmente atrevimiento) ante Dios. Si
tiene usted atrevimiento ante alguien, eso implica que tiene usted una relación
íntima con esa persona, que tiene usted el claro derecho a venir ante la
presencia de esa persona. No existe temor alguno ni censura, sino un buen
entendimiento entre usted y esa otra persona. Por lo tanto, el tener confianza,
o atrevimiento, ante Dios implica que tiene usted una comprensión clara de su
derecho a venir ante Él.
La oración debe ser el resultado de dicha comprensión en lo que
se refiere a la verdad que ha declarado Dios en Su Palabra, de modo que no
tenemos motivo para cuestionar nuestro derecho a acudir a Él. No lo hacemos por
nuestro propio mérito o la posición que ocupamos ante Él, porque sabemos que
eso no es el fundamento adecuado. Acudimos ante Él por Su mérito y venimos “en
Su nombre”, por lo que podemos hacerlo con atrevimiento.
Fíjese usted además en el propósito de la oración. “Confianza
tenemos en Dios; y… recibiremos de él”. Para eso es precisamente la oración. Es
para que usted y yo estemos en situación de recibir la gracia de Dios. Dios es
un Dios que da, y se deleita en hacerlo. Él posee todos los recursos de un
universo superabundante del cual darnos con generosidad. Usted conoce las
imágenes de que se valen las Escrituras con el propósito de dejar claro ante
nosotros la plenitud de las riquezas de Dios. Pablo dice, escribiendo a los
corintios: “Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a
vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais
enriquecidos” (2 Corintios 8:9). Este es el propósito de Dios: hacer que seamos
ricos, aunque no siempre en el sentido material, porque no es en ese aspecto en
el que se encuentran las verdaderas riquezas. Muchos millonarios darían hasta
el último centavo de su dinero si pudiesen tener un poco de paz en su corazón o
si pudiesen sentir gozo en su espíritu. Pero Dios se deleita en derramar las
verdaderas riquezas en la vida humana. Las riquezas de la vida abundante son
precisamente lo que vino a darnos Cristo. No hay nada más emocionante que ver a
un Dios invisible hacer en su vida cosas visibles que solamente Él puede hacer,
supliendo de usted sus necesidades, satisfaciendo su corazón, haciendo lo que
usted nunca pudo hacer. Si nos vemos sumidos en la pobreza, es solo nuestra
propia culpa, porque Dios ha diseñado un maravilloso proceso mediante el cual
podemos recibir de Él. Ese es el propósito de la oración.
Padre, te doy gracias por la maravillosa
provisión que me espera para que la pueda recibir cada día por medio de la
oración. Ayúdame a tener la fe sencilla para acudir ante Ti atrevidamente en
oración, sabiendo que a Ti te complace dar a Tus hijos.
Aplicación de la Vida:
Nada hay que sea más aburrido que el
cristianismo sin Cristo. Una relación íntima se encuentra inmersa en la
comunicación. ¿Está nuestra oración diaria libre y fluido o es simplemente algo
que formulamos?
Amén 🙏 Gracias Señor por darnos el privilejio d hablar con tigo me diante la oracion y Sabiendo q tienes el control d todo 🙌🙌
ResponderEliminarQue buen consejo ir relajados a hablar con Dios porque eso es la oracion gracias Señor por permitirnos tener esa relacion intima contigo ya que tú nos escuchas en cualquier momento AMÉN gloria a Dios
ResponderEliminarEl Señor nos prometio q estaria con nosotros, en los momentos felices y en los momentos de angustia, nos ha demostrado que si oramos fervientemente, El contestara nuestras oraciones y estara ahi para protegernos ...Gracias Señor por tus maravillosas promesas y por el cuidado especial q tienes con tus Hijos
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