Dios es más grande
Devocional No. 56
Lea: 1 Juan 4:4-6
Hijitos, vosotros sois
de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el
que está en el mundo. (1 Juan 4:4)
Lo que es importante en este versículo es que nos fijemos en lo
que es la base de la victoria obtenida por los vencedores. ¿Cómo lograron
vencer? Si hay alguna manera de que usted y yo podemos escapar a estas
presiones extremas del error teológico actual, será de esta misma manera.
Entendemos esta manera de vencer no tanto observando lo que dice Juan, sino por
lo que no dice. Estos “hijitos” que son “de Dios” vencieron a los falsos
maestros, con todo su error sutil y pernicioso presentado de una manera tan
hermosa y atractiva, no porque tenían una inteligencia superior. No hay nada de
esto. Juan dice: “Los vencisteis porque el que está en vosotros es superior al
que está en el mundo”. En otras palabras, no fue nada que tuviesen estos
cristianos lo que les libró, sino el que moraba en ellos. Fue la grandeza de
Dios lo que les mantuvo rectos, y es lo que nos mantendrá también a nosotros
rectos.
Cuando mira usted a su alrededor y se encuentra con el éxito del
mal en la historia, y especialmente en nuestro tiempo, puede usted darse cuenta
de que el enemigo tiene un gran poder. Piense usted en nuestro mundo y todo lo
que está sucediendo en términos de agonía, de lucha, del mal, de violencia y
aflicción, y abundando por todas partes la confusión. Cuando pensamos en la
violencia, la pasión, las lágrimas y la muerte que caracterizan a nuestro
mundo, podemos ver algo de la grandeza del poder del enemigo, así que no es de
sorprender que alguien haya dicho: “Nuestra raza tuvo un comienzo lleno de
esperanza, pero el hombre arruinó sus oportunidades pecando. Tenemos la
esperanza de que la historia termine con la gloria de Dios, pero por ahora el
que gana es el otro lado”.
Al menos esa es la impresión que tenemos, ¿no es cierto? Pero no
es así, a pesar de todas las apariencias. Dios es más grande que el poder del
enemigo. De hecho, es casi absurdo expresarlo de este modo. Dios es tan
incomparablemente superior que no hay competición posible. Aquí es hacia donde
el ojo de la fe debe volverse siempre en nuestras horas oscuras, de incomodidad
o de desesperación; debemos volvernos a lo que revelan las Escrituras acerca de
la verdad sobre Dios y cuan incomparablemente superior que Él es en comparación
con cualquier otra cosa que se halle presente entre o tras los humanos.
Al escribir su primera epístola a los corintios, Pablo considera
Corinto, esa hermosa ciudad de cultura, refinamiento, con su amor a la
sabiduría y los grandes pensadores de la edad de oro de Grecia, renunciando a
cada enfoque sobre la base de la sabiduría humana, diciendo: “Pues me propuse
no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo y a este crucificado” (1
Corintios 2:2). La razón que alegó fue que la debilidad de Dios es más poderosa
que los humanos y la locura de Dios es más sabia que los humanos. Esa es la
grandeza de Dios.
Padre, qué agradecido me siento por el hecho
de que Tú me hayas dado Tu Palabra. Permíteme concederle el valor que tiene,
leerla, buscar en ella y encontrar la sabiduría en cada relación en la vida.
Aplicación de la Vida:
Los debates teológicos pueden ser recursos
instructivos para aprender, pero al mismo tiempo pueden ser fuentes de orgullo.
¿Hemos bebido antes profundamente de la vida de Cristo en nosotros?
La palabra de Dios es lo principal despues que seamos inctruidos en la palabra de Dios y la aceptemos estaremos bien AMÉN
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