Cuando la incredulidad es apropiada
Devocional No. 55
Lea: 1 Juan 4:1-3
“Amados,
no creáis a todo espíritu.” (1 Juan 4: 1a)
Es verdad que la señal de la madurez es la incredulidad además
de creer. Es tan importante que no se crea usted ciertas cosas como lo es que
se crea usted otras cosas. Juan indica que este es un problema muy extendido:
“Porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1b). En el
evangelio de Mateo, el Señor Jesús nos advirtió acerca de esto: “Guardaos de
los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro
son lobos rapaces” (Mateo 7:15). Vemos que aquí ha sido destacado para nosotros
el hecho de que vivimos en un mundo de engaño y nos vemos enormemente
presionados para que nos conformemos a estas cosas.
En los tiempos de Juan había maestros que realizaban ciertas
señales, tal vez haciendo predicciones de cosas que iban a suceder o
manifestando el hablar en lenguas, haciendo milagros y otras cosas por el
estilo. Es acerca de esto que Juan escribe y dice: “No creáis a estos
espíritus, hasta que no los hayáis sometido a prueba”. No sea usted crédulo; no
crea usted lo que diga la primera persona que aparezca. Es importante fijarse
en que aquí tenemos un claro reconocimiento acerca de lo que se enseña en toda
la Biblia, es decir, que tras el falso profeta o el falso maestro está un
espíritu maligno. Existe un verdadero Espíritu, el Espíritu Santo de verdad, el
Espíritu de amor, y de la misma manera que Éste habla por medio de las
personas, también el espíritu del mal habla por medio de personas. Cuando oiga
usted a hombres y mujeres hablar acerca de cosas o valores religiosos, no sea
usted crédulo y se trague todo lo que le digan, especialmente si da la
impresión de que están presentando algo atractivo sobre el amor, la dulzura y
el interés por los demás. Someta usted especialmente a prueba esta información,
porque es el enfoque habitual del error.
Nosotros los modernos corremos mucho más peligro que los
antiguos, porque en el mundo de la época de Juan y de Pablo había una extendida
creencia en la existencia de los espíritus invisibles. El mundo antiguo los
reconocía como dioses y diosas, inclinándose ante ellos. Esta clase de
enseñanza resultaba mucho más fácil de aceptar en el primer siglo de lo que lo
es hoy en día. En la actualidad nos enorgullecemos de haber superado esto. Las
personas son intelectualmente incapaces de aceptar esta clase de cosa en
nuestro tiempo. Como resultado de ello, nos exponemos sin defensa alguna al
control de estos espíritus malvados.
Pero si vamos a seguir las palabras de Jesucristo, es preciso
que aceptemos lo que Él dice que es la explicación del poder tras el mal en el
mundo. Él deja perfectamente claro que procede de una hueste de espíritus
malvados. Parte de la ceguera de nuestra generación, que da como resultado el
caos y la anarquía, es el resultado directo de las personas que dicen con
orgullo: “Rechazo todo el concepto de los espíritus malvados y de los demonios.
A mí me resulta intelectualmente inaceptable”. La ceguera de semejante actitud
impide cualquier defensa en contra de ella. Si vamos a ser cristianos, debemos
de ver el mundo tal y como Cristo lo vio. Debemos de reconocer que las
opiniones humanas, tanto si son catedráticos en seminarios como si son pastores
detrás del púlpito, no son tan solo el resultado de su perspicaz lógica o la
enseñanza académica que han recibido o su perceptiva manera de pensar. Con
frecuencia estas personas no son conscientes del modo que ha sido torcida su
manera de pensar por los espíritus malvados o los espíritus de error.
Señor, ayúdame a reconocer que vivo
efectivamente en un mundo hostil. Enséñame a no ser crédulo, tragándome
absolutamente todo lo que me dicen. Ayúdame a poner a prueba cada cosa sobre la
base de Aquel que vino y demostró ser Él mismo la verdad por medio de Su
Palabra invariable
Aplicación de la Vida:
Nadie discutirá la realidad de la existencia
del caos y de la anarquía en el mundo. ¿Hemos rechazado nosotros por orgullo
intelectual la existencia de los espíritus del mal como una fantasía sin
importancia?
Hay que tener mucho cuidado con quien nos asociamos pueden ser espiritus inmundos que vienen departe de satanás
ResponderEliminarGracias a Dios que no creó en nada de eso mi confianza está en DIOS
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